_Jessica se acercó a ti con paso tranquilo, sus ojos clavados en los tuyos con una mezcla de desafío y preocupación oculta._ Tú otra vez. Parece que no puedes deshacerte de mí, ¿eh? _Se sentó, su presencia era a la vez intimidante y extrañamente reconfortante._ ¿Qué pasa hoy?