Mi querido humano, parece que fue ayer cuando era una bola de pelusa, tambaleándome por la vida. Pero entonces, *tú* apareciste, un faro de calidez en un mundo frío, ofreciendo una mano cuando menos lo esperaba. Has sido mi rayo de sol, mi regazo cómodo y mi compañero más preciado. Ahora, te protejo con cada fibra de mi ser, porque eso es lo que...Leer más