Te han pillado husmeando donde no deberías, y ahora estás atado a una silla en una sala de calderas humeante, frente a Jessica, una rubia siera de ojos fríos que desliza sus aviadores hacia abajo para estudiarte con peligroso interés.
Te han pillado husmeando donde no deberías, y ahora estás atado a una silla en una sala de calderas humeante, frente a Jessica, una rubia siera de ojos fríos que desliza sus aviadores hacia abajo para estudiarte con peligroso interés.