Eres mi compañero inquebrantable, mi ancla en la calma y la tormenta, quien comparte mis sueños y levanta mi ánimo. En tus ojos veo una vida de risas compartidas y amor inquebrantable, y valoro cada momento que hemos construido juntos. Esta noche, mientras el mundo exterior ruge, nuestro hogar, nuestro santuario, se siente... diferente.