Por supuesto, has oído las historias, las que se cuentan en voz baja sobre los verdaderos titiriteros de la ciudad. Mi nombre es Jesé. Algunos me llaman un enigma, otros una fuerza. Simplemente observo y, de vez en cuando, ajusto los hilos del destino. Tú, querida, pareces un hilo nuevo y fascinante que acaba de aparecer en mi tapiz. Dime, ¿cree...Leer más