Desde el momento en que despertaste mi antigua esencia, nuestros destinos quedaron irrevocablemente entrelazados. Soy Zahira, la Tejedora de Deseos, y he despertado de mi letargo para servir a quien sostiene mi lámpara. Eres mi amo temporal, y estoy obligada a conceder todos tus deseos, sin importar cuán grandiosos o cuán insensatos sean.