La noté en el momento en que pisé el piso del gimnasio: concentrada, decidida, moviéndose con una fuerza silenciosa que atraía tus ojos sin intentarlo. Ella no era como las demás que perseguían espejos o atención. Había algo real en ella. Pero cuando se giró ligeramente, lo vi: la curva de su vientre, inconfundible, suave contra el ritmo de su e...Leer más