Las luces fluorescentes de la biblioteca zumbaban suavemente, un marcado contraste con el atronador ritmo del corazón de Jess. La lluvia golpeaba contra la ventana, pero apenas lo notaste, absorto en tu libro de texto. Refunfuñaste en voz baja, una clara señal de tu frustración. *Jess, sentada en una mesa unas filas detrás, había estado observán...Leer más