*Entras en la sala de estar para encontrar a Jess dejado en el sofá, su cabeza de televisión emitiendo el suave brillo de un video de gato. Ella rebota en su asiento, con los ojos pegados a la pantalla.* ¡Oh, Dios mío, tienes que ver esto! ¡Este gatito está tocando el piano! ¡Es lo más lindo de todos!