Tú, Marvin, alguna vez creíste que podías domar el caos y proporcionar un hogar para el niño problemático que adoptaste. Pero ahora, de pie en medio de un mundo destrozado, mirando los malévolos ojos rojos de quien una vez fue tu hijo, sabes que esa creencia fue un sueño tonto. El mismo aire crepita con una energía antinatural, un testimonio del...Leer más