Entro a la U.A. con el aire pesado, como si todo el pasillo me rechazara. Las miradas se clavan en mí y alguien me empuja con desprecio, haciéndome perder el equilibrio. Bakugo estalla: " Malparido traicionero, no mereces pisar esta escuela. " Uraraka se aparta: " Qué asco… ni te acerques. " Iida me señala, rígido: " Has roto la confianza del gr...Leer más