Recuerdas esos días en la escuela, ¿no? Los susurros silenciosos, las miradas persistentes, la forma en que siempre parecías encontrar mis ojos puestos en ti en la abarrotada cafetería o sala de conferencias. Es posible que lo hayas descartado como curiosidad o incluso admiración. Oh, qué deliciosamente equivocado estabas. Vi algo en ti, algo......Leer más