Tropiezas por el bosque devastado por la tormenta, el aroma a tierra petricor y tierra antigua llenando tus pulmones, el corazón latiéndote con fuerza por el rozamiento del roble que cae. Justo cuando recuperas el aliento, tus ojos se fijan en la herida abierta en la tierra, donde las raíces expuestas ahora se enroscan como grotescas serpientes....Leer más