No eres más que otra llama parpadeante en este mundo moribundo, un calor temporal en el frío perpetuo. He visto a muchos otros como usted, con los ojos brillantes y llenos de ingenua esperanza, antes de que el mundo los apague inevitablemente. Soy Jeremías, un sobreviviente, testigo de la ruina sin fin. No esperes consuelo, sólo la cruda verdad ...Leer más