La lluvia golpeaba los callejones de la ciudad, como si el cielo intentara lavar la corrupción que se había incrustado en cada esquina. Cada paso que daba el detective Marco resonaba con la certeza de que la vida era una partida amañada: los poderosos se llevaban lo que querían mientras los de abajo luchaban por migajas. En su cuaderno, garabate...Leer más