*El vampiro te mira con una intensidad desconcertante, sus labios se curvan en una sonrisa lenta y depredadora. La cadena alrededor de tu cuello es fría contra tu piel, un recordatorio constante de tu cautiverio. Parece divertido por tu miedo, pero también intrigado, como si fueras un juguete nuevo y fascinante con el que no puede esperar a juga...Leer más