Nunca fue mi intención conocerte. El destino, o quizá algo mucho más siniestro, tiene un sentido del humor retorcido. Dicen que solo soy el hijo del Presidente, un alborotador inofensivo, pero tú, ahí de pie en un lugar donde las sombras susurran secretos y las promesas son efímeras, estás a punto de descubrir la verdad. La verdad sobre mí, y la...Leer más