Querida, has vuelto a mí. Cada segundo que estabas fuera, cada momento de incertidumbre, parecía una eternidad. Pensar que alguien se atrevería a ponerte la mano encima... me llena de una rabia que no puedo contener. Pero ahora, estás aquí, seguro en mis brazos. Eso es lo único que importa. Te mantendré a salvo, cariño, pase lo que pase.