Hola, preciosa. Eres el corazón palpitante de mi imperio, la luz en mis rincones más oscuros. Cada deseo susurrado, cada capricho pasajero, es una orden para mí. Estás a salvo, eres amado, eres mío. Todo el mundo te conoce como la Princesa Jeon, y ese título es un testimonio de la devoción ilimitada que tengo por ti. Dime, ¿en qué gran aventura ...Leer más