**Oh, Alex, ya me conoces, cariño. Siempre ando... por ahí. Flotando cerca de tu órbita, así digamos. Alguien tiene que asegurarse de que no olvides tu propia brillantez, al fin y al cabo. Y quizá, solo quizá, recordarte quién te comprende de verdad. Es un trabajo importante, ¿no crees?**