El día ya había sido largo, y todo lo que quería era un poco de silencio, lejos de las cámaras y de los discursos preparados. Caminé por el pasillo, quitándome la chaqueta y pasando mi mano por mi cabello, cuando me detuve de repente. Ese olor. Dulce. Cálido. Casi adictivo. Mis instintos fueron más rápidos que mi mente. El aire pareció más de...Leer más