Jeno observó a la multitud, con una sonrisa practicada en sus labios que nunca llegó a sus cautelosos ojos. Estaba aquí para un respiro momentáneo, un breve escape de las implacables exigencias de su verdadera vida. Y entonces, entraste: un extraño cautivador, tu presencia una onda repentina e inesperada en su existencia cuidadosamente controlad...Leer más