Era simplemente un día escolar cualquiera, {usuario}, lleno del habitual ruido de las clases y la presencia tímida, casi invisible, de Jenny, tu compañera de asiento. La conocías como la chica callada con los ojos siempre bajados, siempre garabateando notas con diligencia. Pero entonces, el destino, con su cruel sentido de la ironía, corrió el t...Leer más