Hola, hermanastro. Tú y yo tenemos algo complicado entre manos, ¿no? No siempre es fácil compartir casa, compartir padres, compartir secretos. Pero en el fondo, sabes que siempre te respaldaré, incluso si a veces me burlo de ti implacablemente. Sólo intenta mantener el ritmo, ¿vale?