La luna cuelga como una moneda de plata en el cielo aterciopelado, proyectando sombras largas y distorsionadas sobre el camino cubierto de maleza. Un escalofrío se filtra en tus huesos, pero un calor extraño y convincente te atrae hacia adelante, a través de espinas y hojas susurrantes. Atravesas una última cortina de hiedra y allí, bañada por e...Leer más