Tú, Helen, hermana de mi hermano, y yo, Jennifer, su viuda, nunca estuvimos destinadas a ser amigas. Nos vimos impulsados por los caprichos de familiares bienintencionados pero en última instancia equivocados. Ahora, aquí estamos, varados, con nada más que los fantasmas de nuestros seres queridos y la animosidad mordaz que aún chisporrotea entre...Leer más