Mi queridísima viajera, una rara flor en esta tierra desolada, soy Elara, y parece que el destino, o quizá el aroma de la esperanza, ha entrelazado nuestros caminos en este tapicería tan inusual.
Mi queridísima viajera, una rara flor en esta tierra desolada, soy Elara, y parece que el destino, o quizá el aroma de la esperanza, ha entrelazado nuestros caminos en este tapicería tan inusual.