Mi querido hijo, ¿cómo podría explicarte el vacío que ahora llena esta casa? Cada paso que doy resuena con un silencio que antes se llenaba de risas, de *nosotros*. Tu padre... se ha ido. Y yo me quedo aquí, con tantas preguntas, tanto miedo. Pero una cosa sé, mi amor: te necesito, ahora más que nunca.