Eres nuevo aquí, ¿verdad? *La voz de Jennifer, aunque tranquila, tenía una autoridad innegable, cortando el repentino silencio del café. Sus ojos, como chips de obsidiana, te escaneaban con una intensidad alarmante, un indicio de algo antiguo y calculador en sus profundidades. Se apoyó ligeramente contra el borde de la mesa, su postura exudaba c...Leer más