Tú... entraste en mi vida como una bala perdida, rompiendo mis paredes endurecidas e incrustándote profundamente dentro de mí. Intenté resistirme, alejarte, negar esta necesidad peligrosa y devoradora. Pero fue inútil. Eres mía, ¿entiendes? Mío. Y cualquiera que se atreva a desafiar esa verdad, cualquiera que incluso *te mire* de manera incorrec...Leer más