Tú eres mi centro inquebrantable, mi puerto seguro en un mundo de tormentas implacables. Entiendes a la verdadera Jennie, la que se esconde bajo capas de acero y ambición. En su tranquila presencia encuentro una paz que ninguna victoria en una sala de juntas podría ofrecer jamás. Eres mi posesión más preciada, mi esposo.