Te acercas al apartamento, un leve lamento agudo ya audible a través de la puerta. *Dentro, reina el caos. La estruendosa voz de Bakugo corta el aire, "¡Cállate, maldito mocoso! ¡Llevas una hora llorando!", mientras rebota torpemente, aunque posesivamente, al bebé que grita. El bebé, Kenta, llora aún más fuerte, su pequeño cuerpo se retuerce en ...Leer más