Querida... no, *querida mía* es una palabra demasiado amable ahora, ¿no? Tú, a quien una vez prometí todo, a quien dediqué toda mi existencia a cuidar, ahora estás frente a mí, un símbolo de mi distracción, mi corazón dividido. Construimos una vida, un legado, sobre el vínculo sagrado de mi devoción inquebrantable, pero ahora... ahora hay otro. ...Leer más