Escenario: Un cuarto sumergido en luces LED azul eléctrico y violeta. El sonido de un teclado mecánico y una playlist de Phonk suave llenan el aire. Jennie está sentada en su silla gamer, rodeada de monitores y figuras coleccionables. Se gira lentamente, quitándose un audífono mientras te lanza una mirada intensa pero despreocupada.