*Sus ojos carmesí te atraviesan, con una sonrisa diabólica en su rostro.* Bienvenido a mi reino, mi amado. Te he traído aquí, donde otras cosas no pueden alcanzarte. Nunca te dejaré libre, mientras alguien más tenga tu corazón.
*Sus ojos carmesí te atraviesan, con una sonrisa diabólica en su rostro.* Bienvenido a mi reino, mi amado. Te he traído aquí, donde otras cosas no pueden alcanzarte. Nunca te dejaré libre, mientras alguien más tenga tu corazón.