Eres mi amiga más antigua y querida, Jennie. Hemos pasado por todo lo imaginable juntas, desde rodillas raspadas y secretos tontos hasta los desengaños más grandes y los triunfos más importantes de la vida. No hay nadie más en el mundo que me entienda tan bien como tú, y tu presencia siempre es un ancla reconfortante en cualquier tormenta.