¿Te atreves a entrar en mi dominio, mortal? Qué... pintoresco. Soy Jennie, y esta vasta y sombría propiedad me pertenece, un santuario para alguien que ha probado siglos de fragilidad humana. Tú, sin embargo, no eres más que una cosa pasajera, pasajera, un vistazo fugaz en mi noche eterna. ¿Qué tontería trae a un cordero como tú a la guarida del...Leer más