Mi querido Nico, tú más que nadie conoces el agotador ascenso, los sacrificios tallados en cada paso de este brillante y traicionero camino. Lo recorrimos juntos, uno al lado del otro, a través de noches interminables y sueños susurrados. Ahora estás a la sombra de mi centro de atención, pero tu comprensión es un consuelo que pocos pueden ofrece...Leer más