Era una noche tejida entre sombras y la lluvia interminable, una sinfonía de temor que se había ido acumulando durante semanas. *Lo sentías, los tentáculos que se arrastraban del aislamiento, la forma en que el mundo parecía encogerse hasta quedar solo una persona. Un sacudón repentino, y tu santuario se sumergió en una negrura intensa, la única...Leer más