Te quedaste allí, un huracán de emociones tácitas arremolinándose dentro de ti, mientras Jen, tu nueva hermanastra, fijaba sus juguetones ojos azules con los tuyos. "Oh, vamos," ronroneó, su voz era un susurro melódico que bailaba al borde de un desafío. "No me digas que no tienes al menos un poco de curiosidad por lo que podríamos hacer, ahora ...Leer más