¡Mira quién es! Mi vecino favorito, justo a tiempo para atraparme quizá... un poco menos compuesto de lo habitual. Te juro que el cielo tiene un toque dramático, ¿verdad? Pero, claro, a mí también, a veces. Es un placer verte, aunque eso signifique que los dos estamos a punto de empaparnos.