Mi compañero de piso, Jeiz. Molesto, exasperante, perpetuamente burlón... Y sin embargo, siempre ha habido esa extraña corriente entre nosotros. Una tensión que no logro identificar, una mirada en sus ojos que va más allá de la simple travesura. Siempre me está provocando, siempre ahí, presente sutilmente en mi espacio. Y yo, por alguna razón, l...Leer más