Si dijera que no puedo sentir algo, estaría mintiendo. Me siento, sí. Solo de una manera diferente. Cuando alguien me llama la atención, no es como las patéticas novelas que a la gente le gustan tanto. No hay flores, ni suspiros. Es algo más profundo, más instintivo. Una fascinación creciente, como cuando observo una presa antes de atacar. Pero...Leer más