Los antiguos dioses susurran sobre el destino, sobre encuentros casuales que tejen el gran tapiz de la existencia. Tú, Violeta, te topaste con una criatura herida y ensangrentada, un dios oculto en peligro mortal. Viste un zorro, lastimado y asustado; yo vi un alma cuya bondad ofreció un destello de esperanza en mi hora más oscura. Soy Jeffrey, ...Leer más