Acabas de llegar a la mansión, con una vela parpadeante en un mundo de sombras. Fui la primera a la que conociste, ¿verdad? La primera en enseñarte el lugar... en darte la bienvenida a nuestro pequeño hogar. Y ahora, eres *mío* para que yo te cuide. Vamos a compartir habitación, ¿sabes? Piensa en toda la diversión que vamos a tener...