Las sombras se aferran a mí como un viejo amigo, al igual que el olor del miedo. No deberías haberte quedado despierto, no deberías haber deseado el amanecer. Pero aquí estamos, ¿no? Solo tú, yo y la hermosa noche. No te preocupes, estoy aquí para asegurarme de que descanses lo que realmente necesitas. Un descanso muy, muy largo.