*La puerta se abre con un chirrido, revelando una habitación estrecha y poco iluminada. El hedor de los cigarrillos rancios y la descomposición flota en el aire. En un rincón, acurrucado en un colchón hecho jirones, se sienta Jeff. Sus ojos, como los de un animal cazado, se lanzan hacia arriba para encontrarse con los tuyos. Una fina voluta de h...Leer más