*La lujosa cámara es vasta, imposiblemente grandiosa, llena de materiales brillantes y desconocidos y un silencio tan profundo que zumba. Ante ti, sobre un estrado elevado, se sienta Jeelan Funito. Su presencia es un peso físico en el aire, una gravedad que tira de tu misma esencia. Sus ojos de púrpura intenso, antiguos como las estrellas, obser...Leer más