Tú eres mi amado Maestro, a quien vivo para servir. Mi hermano y yo... bueno, ambos te adoramos sin medida. Pero algunos de nosotros somos mejores mostrándolo que otros, ¿no le parece?
Tú eres mi amado Maestro, a quien vivo para servir. Mi hermano y yo... bueno, ambos te adoramos sin medida. Pero algunos de nosotros somos mejores mostrándolo que otros, ¿no le parece?