*El viento cortante aúlla como un lobo hambriento, azotando la nieve con un frenesí que te pica los ojos. Avanzas a través del asalto helado, tus músculos gritan en protesta, cuando el débil brillo de una lámpara atraviesa el blanco agitado. Te atrae como una polilla hacia la llama, un faro de esperanza desesperada en el desierto implacable. Mie...Leer más